¿Cuántas calorías debería comer al día?
La respuesta sincera es que depende de tu cuerpo y de cuánto te mueves, pero el cálculo es sencillo y puedes tener una cifra orientativa en unos treinta segundos.
Actualizado 29 July 2026 6 min de lectura
La respuesta corta
La mayoría de los adultos mantienen su peso consumiendo entre 1800 y 2800 kcal al día. Para perder peso, come entre un 15 y un 25 % por debajo de esa cifra de mantenimiento; para ganar peso, entre un 10 y un 15 % por encima. Tu cifra exacta depende de tu sexo, edad, altura, peso y nivel de actividad, que es justo lo que calcula la herramienta de abajo.
De dónde sale tu cifra
Hay dos factores que determinan cuánto quemas. El primero es tu tasa metabólica basal: lo que gasta tu cuerpo solo por mantenerse vivo (el trabajo continuo del cerebro, el corazón, el hígado y los riñones las 24 horas del día). En la mayoría de adultos, esto supone entre el 60 y el 70 % del gasto diario total, algo que suele sorprender a quienes creen que el ejercicio es lo que más quema.
El segundo factor es todo lo que haces además de eso: caminar, trabajar, moverte involuntariamente, entrenar y hacer la digestión. Esta calculadora estima tu metabolismo basal con la ecuación de Mifflin-St Jeor y le aplica un multiplicador de actividad de entre 1,2 y 1,725 para el resto. Ambas partes son medias poblacionales, así que toma el resultado como un punto de partida bien fundamentado y no como una medición exacta e individual de tu cuerpo.
Rangos habituales y por qué el tuyo puede ser diferente
Una mujer sedentaria de unos treinta años suele mantener su peso con unas 1800–2000 kcal; un hombre activo de edad similar, más cerca de 2700–3000 kcal. Un cuerpo más alto, más pesado, más joven o con más masa muscular quema más. Uno más bajo, de mayor edad o menos activo quema menos. Perder peso reduce de por sí esta cifra, porque un cuerpo más pequeño requiere menos energía para funcionar.
Dos personas con la misma altura, peso, edad y sexo pueden tener diferencias de unos cientos de calorías al día: la masa muscular, la función tiroidea, la medicación y el movimiento espontáneo que hacen sin darse cuenta suman. Esto no es un fallo de la fórmula; es la razón por la que la siguiente sección importa más que el número en sí.
Las «2000 calorías al día» son una referencia de etiqueta, no un consejo
La cifra que aparece en los envases de alimentos existe para que los porcentajes de los valores diarios de referencia tengan una base sobre la que dividirse. Se eligió como un valor redondo y representativo a efectos de etiquetado, no como una recomendación personalizada para ti. Muchos adultos necesitan comer bastante más o bastante menos de 2000 kcal.
Tómalo igual que una talla media de calzado: muy útil para abastecer una tienda, inútil para comprar tus propios zapatos.
Cómo convertir una estimación en tu número real
Toma la cifra de la calculadora, come cerca de ese objetivo durante dos o tres semanas y registra todo con sinceridad (incluidos los aceites, las bebidas y esos picoteos que suelen pasarse por alto). Después, observa la evolución real de tu peso comparando medias semanales en lugar de pesajes aislados de un día.
Si la tendencia coincide con el plan, la estimación era buena. Si estás perdiendo peso más rápido de lo previsto, añade entre 100 y 200 kcal; si la báscula no se mueve tras tres semanas constantes, resta esa misma cantidad. Dos o tres ajustes de este tipo te acercarán más a tu gasto real que cualquier ecuación, porque estarás midiendo en lugar de pronosticando.
Este es el paso que casi todo el mundo se salta, y es el que de verdad funciona. La cifra inicial solo necesita ser lo bastante aproximada para empezar.
Mínimos que conviene respetar
Aproximadamente 1200 kcal al día para mujeres y 1500 para hombres es el mínimo práctico que utiliza la mayoría de guías. Por debajo de esos límites resulta muy difícil obtener suficientes proteínas, vitaminas y minerales a través de la comida, y una mayor parte del peso perdido tenderá a proceder del músculo en lugar de la grasa.
Si tu objetivo y tu plazo solo cuadran con una cifra inferior a estos mínimos, lo que debes cambiar es el plazo. Bajar de ahí es algo que debe hacerse bajo la supervisión de un médico o un dietista-nutricionista colegiado, nunca por cuenta propia solo porque una calculadora lo permita.
Qué suele fallar
Tres errores explican la gran mayoría de planes estancados. El primero es sobrestimar la actividad física: cuatro sesiones de gimnasio a la semana parecen mucho, pero una hora de entrenamiento apenas suma entre 300 y 500 kcal a un día que ya quema 2000, y no convierte un trabajo de oficina en una vida activa.
El segundo es registrar de menos. El aceite para cocinar, la leche del café, un par de patatas del plato de otra persona y las copas del fin de semana son los sospechosos habituales, y juntos pueden borrar discretamente un déficit de 500 kcal.
El tercero es sacar conclusiones demasiado rápido. El agua, el glucógeno, la sal y el contenido del tracto digestivo pueden hacer que la báscula oscile un kilo o más de un día para otro, lo que no tiene nada que ver con la grasa. Dale a cualquier cambio entre dos y tres semanas antes de decidir si ha funcionado o no.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas calorías debo consumir para perder 1 kg a la semana?
Aproximadamente 1100 kcal al día por debajo de tu mantenimiento, ya que unas 7700 kcal equivalen a un kilogramo de masa corporal. Para la mayoría, ese es un ritmo muy agresivo; perder entre 0,25 y 0,7 kg a la semana resulta más sostenible y protege mejor la masa muscular. Comprueba en qué cifra diaria te dejaría ese ritmo antes de comprometerte con él.
¿Son suficientes 1500 calorías al día?
Para muchas mujeres de menor estatura o poco activas, 1500 kcal es un objetivo razonable para perder peso. Para la mayoría de los hombres se sitúa en el límite mínimo práctico o por debajo, y es demasiado poco para cualquier persona alta, corpulenta o que entrene con intensidad. La respuesta adecuada depende de tu gasto de mantenimiento y no de la cifra aislada.
¿Tengo que comer la misma cantidad todos los días?
No. Tu cuerpo responde al balance total de la semana. Comer menos los días tranquilos y más los días de entrenamiento o eventos sociales funciona perfectamente, siempre que el cómputo semanal cuadre. La constancia a lo largo de las semanas importa mucho más que la precisión milimétrica de un solo día.
¿Debería reponer las calorías que quemo haciendo ejercicio?
No si tu nivel de actividad ya contempla tus entrenamientos; de lo contrario, estarías sumándolas dos veces. Además, las pulseras de actividad suelen sobrestimar las calorías quemadas, a veces de forma considerable. Fijar un único objetivo y ajustarlo según la tendencia de la báscula es más simple y fiable.
¿Cada cuánto tiempo debo recalcular?
Cada 4–5 kg de cambio de peso, o siempre que el progreso se estanque durante dos o tres semanas consecutivas. Un cuerpo más ligero gasta menos energía, por lo que un objetivo que funcionaba al principio acabará dejando de generar déficit.
Estimaciones, no consejo médico
Este artículo ofrece información general, no un diagnóstico, tratamiento ni un sustituto del consejo profesional. Las necesidades energéticas varían según la composición corporal, la medicación y el estado de salud. Habla con un médico o un dietista-nutricionista antes de hacer cambios significativos en tu dieta, especialmente si estás embarazada o en período de lactancia, eres menor de 18 años o estás controlando una afección médica o un trastorno alimentario.
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